La Cuaresma, tiempo de conversión y penitencia

ceniza
Estamos en plena cuaresma y al margen de los preparativos en el mundo cofrade, para el creyente tambien es periodo de conversión y de penitencia. A este respecto, mi reflexión personal, el tema de la penitencia va por otros caminos, aunque aunque el fin sea el mismo. Para mí la penitencia es el cumplimento del deber cotidiano;  es tratar con la maxima caridad al prójimo, empezando por los nuestros; es atender con amor y delicadeza a los que sufren, a los enfermos; es responder con paciencia a los inoportunos; es modificar nuestro programa de vida  cuando las circunstancias así lo requieran; es soportar con buen humor las pequeñas contrariedades del dia a dia; es corregir cuando haya que hacerlo; es no dejar para mañana lo que pueda hacer hoy; es trabajar por el desencanto de la sociedad actual en una sociedad madura y corresponsable. En definitiva creo que la mejor penitencia en este periodo cuaresmal,es combatiendo al egoísmo, que tiene a robarnos la alegria. Son las mejores formas de hacer penitencia, que le encanta mucho al Señor y a la sociedad en general.

Por Alberto Álvarez Pérez. Diácono.

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